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sábado, 6 de noviembre de 2010

En nombre de Dios


"En nombre de Dios"

En un momento indeterminado de la noche entre los días 28 y 29 de Septiembre de 1.978 murió Albino Luciani, el hombre que poco antes había sido elegido Papa de Roma con el nombre de Juan Pablo I.

Oficialmente, murió de un ataque al corazón (...) era un hombre decidido que en muy poco tiempo había iniciado una serie de investigaciones destinadas a lograr una profunda renovación de toda la jerarquía católica. El Banco del Vaticano y, por supuesto, su Presidente el Arzobispo Paul Marcinkus, estaban siendo investigados (...) el mismo día de su muerte, Juan Pablo I había dado a uno de sus colaboradores una lista de personas que iban a ser aparatadas de sus cargos.

Esa lista nunca llegó a tener efecto ya que, tras morir el Papa, todo quedío paralizado (...)

miércoles, 21 de abril de 2010

Blog de Manolo Saco




Manolo Saco escribe en Público. Me gusta lo que dice y cómo lo dice y creo que en este artículo vuelve a poner palabras a mis pensamientos. Reconozco que no me gusta el yihab que impone la ley islámica, ni tampoco la ley islámica, no sólo por el sometimiento que significa para la mujer sino por su imposición dictatorial, de parte del marido, o padre, sino por la atrocidad de la imposición. Pero tampoco me gustan las monjas, que también se cubren la cabeza, ni los curas, ni ninguna expresión externa de lo que debe ser un pensamiento interno como son nuestras creencias. Las creencias religiosas son como las relaciones sexuales, que no debe presenciarlas nadie ni importarle a nadie. Esto dicho en otras palabras y seguramente mejor dicho, lo expresa Manolo Saco en su post del diario Público. ¡Gracias Manolo!

Tags: colegios hiyab monjas
El franquismo era a la democracia lo que el liberalismo a Esperanza Aguirre. Los franquistas se soñaban a sí mismos viviendo en una democracia orgánica (por los organismos, no por su inveterada manía de gobernar con los órganos genitales, es decir, por cojones), y la lideresa del PP se entretiene en torturar a diario el término liberal hasta hacerle confesar que es igualito a su sentido mafioso de hacer política.

Los académicos de la RAE no saben el peligro que corren con esta buena señora. Todavía se atreven a mantener en su diccionario que liberal es una “actitud que propugna la libertad y la tolerancia en las relaciones humanas”, o bien, la “doctrina política que defiende las libertades y la iniciativa individual…”

Esta extraña liberal intervenía ayer en la disputa sobre si una alumna de un instituto de Madrid podía acudir a clase ataviada con un hiyab, el velo islámico. Según la señora liberal, “no debe llevarse la cabeza cubierta dentro de los centros educativos”.

Vamos a ver. En España hay miles de colegios católicos, con monjas de cabeza cubierta con el velo cristiano, y curas de sotana y alzacuello, amén de virgencitas y crucifijos por doquier, inculcando sus símbolos religiosos en las cabecitas de sus alumnos y sin embargo víctimas. Entre ellos, los más sectarios y perniciosos: 10 colegios de los Legionarios de Cristo, 73 del Opus Dei, y 5 de la integrista Asociación Católica de Propagandistas, abiertamente perjudiciales para la salud mental de los niños.

Ya sabemos lo que significan el hiyab, el burka y demás cortinas con que la religión islámica, disfrazada de tradición, pretende ocultar a la mujer de los ojos de la civilización. Pero a este lado del charco cultural sólo tendremos fuerza moral para impedir en las aulas los signos de sumisión de la mujer islámica cuando hayamos eliminado todo símbolo religioso, tocados y sotanas, de la escuela pública y concertada.

Para entonces ya tendremos tiempo de hablar del hiyab. Y quizá de la poca Esperanza que nos queda.


martes, 20 de abril de 2010

La definición de Dios por un ateo

Porque es de una claridad meridiana he querido compartir con vosotros el escrito de Jorge Fernández Costa, que a sus 80 años ha sido capaz de describir tan extraordinaciamente lo que para muchos no creyentes en dioses fariseos es la divinidad. Ser espiritual, que yo me considero, no significa creer en religiones al servicio del poder y la mentira, y Jorge "Don Jorge" ha puesto palabras a mi pensamiento, al pensamiento de muchos ateos. Él se define a sí mismo como un librepensador ateo. Es médico de profesión, profesor de Fisiologia de la Facultad de Medicina de La Habana. Sigue en activo escribiendo libros, asesorando. ¡Ojalá podamos llegar a su edad con esta claridad!

LA DIVINIDAD

La Divinidad no es un Dios, porque no es una persona imaginaria, sobrehumana, sobrenatural, todopoderosa y creadora.

La Divinidad es la cualidad esencial que determina el carácter divino en cualquier objeto de la realidad.

La divinidad se puede conocer directamente por medio de nuestros sentidos a través del conjunto de propiedades, fenómenos y procesos con los que se manifiesta y además indirectamente a través de sus rasgos esenciales y determinantes por medio del pensamiento racional que se desarrolla a partir del conocimiento sensorial.

La Naturaleza es divina.

Por ser su propia causa y el primer principio de todo cuanto existe.

Por ser omnímoda, eterna e infinita.

Por ser completa en si misma y perfecta en cada momento.

Por la Majestad, la Verdad y la Sabiduría así como la Justicia, las Riquezas y la Energía que atesora.

Por el inmenso e inexorable poder de sus Leyes y su maravillosa existencia material.

Por la fascinante belleza de todas sus creaciones incluyendo la vida y las diferentes especies.

Por la armónica disposición y eterno movimiento de todo lo que en ella se encuentra.

Por el asombroso orden, exactitud y cronología de todo lo que en ella ocurre.

Por hacerse realidad ontológica en todos los seres que pueblan el universo.

La naturaleza humana es divina.

Por las exclusivas y superiores necesidades así como los más puros sentimientos con que ellas se expresan.

Por la extraordinaria capacidad que posee de conocer la realidad y de actuar sobre ella.

Por devenir en la conciencia de cada individuo como una persona inefable de la cual no puede apartarse, que le impone códigos de conducta, le aprueba o desaprueba, premia o sanciona, todo lo que siente, piensa, dice y hace y como un ser numinoso que le inspira: ideales, valores, deberes, derechos y virtudes.

Rindámosle culto a la Naturaleza por ser divina así como homenaje de gratitud, porque de ella procedemos y estamos hechos; porque de ella obtenemos todo lo indispensable para vivir y porque ella, inevitablemente, habrá de acogernos, al término de nuestros días.

Rindámosle culto también a todos los que desarrollaron y perfeccionaron por si mismos, su naturaleza divina y alcanzaron por ello la condición de paradigma, digno de admiración e imitación y después de su muerte, de veneración eterna.

Rindámosle homenaje de gratitud a todos los que inspirados por su propia naturaleza divina nos dieron amor y cuidados y lucharon por una sociedad y un mundo mejor para todos aquí y ahora.

Rindámosle también homenaje de gratitud a nuestra propia naturaleza divina por su permanente asistencia, en el proyecto de disfrutar una vida virtuosa y plena de felicidad.